Nuestro campus está rodeado de naturaleza en Vía a la Costa. Esa es nuestra primera aula ambiental: los estudiantes no aprenden a cuidar el entorno en una lámina, lo cuidan donde estudian todos los días.
Clasificación de residuos en cada aula y campañas de reciclaje lideradas por los estudiantes.
Espacios donde los niños siembran, riegan y cosechan. Aprenden paciencia y ciclo natural con las manos en la tierra.
Hábitos concretos de consumo responsable, revisados como parte de la convivencia diaria.
Proyectos STEAM aplicados a problemas ambientales reales de nuestra ciudad y nuestra costa.
Estar rodeado de naturaleza cambia la relación de un niño con el medio ambiente. No hay que convencerlo de que vale la pena cuidarlo: lo tiene enfrente todos los días.
Empezamos por lo pequeño y concreto: apagar la luz, clasificar el residuo, cerrar la llave. Sobre ese hábito se construye después la comprensión del problema global.
En secundaria los estudiantes aplican lo aprendido en STEAM y robótica a problemas ambientales de su entorno, con soluciones que se presentan y se prueban.

Forma parte de la vida escolar y del acompañamiento pastoral del colegio. Cualquier detalle logístico se coordina con el departamento de pastoral.
La formación en valores es parte del proyecto educativo de todos los estudiantes. La preparación sacramental se coordina con cada familia según su decisión.
Con encuentros y talleres paralelos a los de sus hijos. En Praga la familia no acompaña desde afuera.
Conoce el campus, vive la metodología y resuelve todas tus preguntas con nuestro equipo de admisiones.
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